Habrá en el Gran Consejo Electoral un arca con tantas cerraduras diferentes cuantos Sean los Consejeros, y en ella se depositarán los pliegos relativos a las elecciones. Cada Consejero guardará la llave de una de las cerraduras y el arca no se abrirá sino a presencia de todos mientras contenga pliegos de los referidos.
Si algún Consejero faltare accidentalmente manejará su llave el Secretario de la corporación, elegido por ésta el mismo día de su instalación, para un periodo igual al suyo.