El Gobierno podrá enviar al Exterior hasta diez jóvenes alumnos de los distintos Institutos Agrícolas del país, que tengan buenas capacidades y conocimientos avanzados en ciencias agrícolas, para que se especialicen en los distintos ramos de la agronomía.
Los cuatro alumnos becados en la extinguida Escuela de Agronomía a quienes solo faltaba un año para terminar sus estudios y que fueron perjudicados con la supresión de dicha Escuela en 1925, serán enviados por el gobierno al Exterior, a fin de que hagan estudios de agronomía y se especialicen en los ramos que tengan relación con esta industria, debiendo los agraciados comprometerse previamente a que una vez terminados sus estudios, regresaran al país y servirán al Gobierno por el termino de tres años en los establecimientos que este designe.