El Presupuesto de gastos se dividirá en dos partes, a saber:
Gastos ordinarios, y
Gastos extraordinarios.
Por gastos ordinarios se entienden los gastos corrientes de administración, inclusive los de construcción de edificios públicos, caminos y otras obras no productivas de renta, como son:
Sueldos;
Material y provisiones;
Servicios contractuales, incluyendo jornales y materiales;
Intereses de la deuda pública;
Construcción de obras públicas no productivas de renta;
Pagos de empréstitos temporales por anticipo de rentas;
Colonización y misiones, ésta última con las sumas precisas fijadas por las leyes; y
Otros gastos.
Por gastos extraordinarios se entienden los siguientes:
Amortización de la deuda pública;
Construcción o adquisición de empresas públicas productivas de renta.