La pena de reclusión militar, en su grado máximo, lleva siempre consigo la degradación.
La misma pena en sus grados distintos del máximo, y la de prisión militar en su grado máximo, llevan siempre consigo la destitución.
La prisión militar, en sus grados distintos del máximo, lleva siempre consigo la pena de separación del servicio.
El arresto militar, si pasa de dos meses lleva siempre consigo la pena de pérdida del destino militar;
Si no pasa de dos meses, lleva siempre consigo la de suspensión del destino militar.