Los carros o wagones que se carguen de noche a consecuencia de lo que espresa el artículo que precede, serán conducidos a los almacenes de la Aduana, en la mañana siguiente, ántes de la salida del tren ordinario. Para ello se despachará de la estación Montoya una locomotora en las primeras horas de la mañana, que deberá regresar de la estación Salgar inmediatamente, a fin de no embarazar la marcha de dicho tren ordinario. Por regla jeneral se harán, ademas de los viajes ordinarios por el ferrocarril, todos los estraordinarios que sean necesarios para conducir sin demora los bultos que se descarguen diariamente de los buques.
Ordinariamente los trenes no pasarán de 14 carros.