El que por medio de violencias, amenazas o engaños arrebate o secuestre, con fines inmorales, o para casarse con ella, a una persona menor de edad, o arrebate o secuestre, con propósitos inmorales, a una mujer casada, será castigado con reclusión por dos a cuatro años.
Si la persona hubiere sido arrebata o secuestrada mediando su conocimiento, la pena será de reclusión por cuatro meses a dos años.
Si la persona arrebatada no hubiere cumplido doce años, el culpable será castigado, aunque no haya usado de violencia, amenazas o engaños, con reclusión por dos a cuatro años.