Desde la vigencia de la presente Ley, y con el fin de que para el centenario de la Independencia Nacional la quinta de San Pedro Alejandrino donde murió el padre de la Patria, el Libertador Simón Bolívar, se encuentre completamente restaurada y embellecida, el Gobierno ordenará la entera reparación de esa mansión sagrada, y proveerá lo conveniente para adquirir y hacer que allí se guarden los muebles y demás objetos que usó el Libertador en sus últimos días.
El patío que rodea la quinta será cerrado con una verja de hierro forjado, y en él se establecerá un parque.