Se consideran Actividades de Trabajo de Hogar y de Cuidado No Remunerado, entre otras, las siguientes:
Organización, distribución y supervisión de tareas domésticas.
Preparación de Alimentos.
Limpieza y mantenimiento de vivienda y enseres.
Limpieza y mantenimiento del vestido.
Cuidado, formación e instrucción de los niños (traslado al colegio y ayuda al desarrollo de tareas escolares).
El cuidado de ancianos y enfermos.
Realizar las compras, pagos o trámites relacionados con el hogar.
Reparaciones al interior del hogar.
Servicios a la comunidad y ayudas no pagadas a otros hogares de parientes, amigos y vecinos.
La presente clasificación no excluye otras actividades que se puedan incorporar en su oportunidad.