Adoptados definitivamente los planos y presupuesto, el Gobierno acometerá la construcción de aquellas obras por administración directa, por administración delegada o por contrato directamente celebrado con alguna Compañía nacional o extranjera, pudiendo contratar todas o parte de ellas con una sola entidad o con varias, consultando la honorabilidad y competencia de todas ellas.
Los contratos que al efecto celebre el Gobierno sólo requerirán para su validez el dictamen favorable del Concejo de Ministros y la aprobación del Poder Ejecutivo.