Son objetivos del control social de la gestión pública y sus resultados:
Fortalecer la cultura de lo público en el ciudadano;
Contribuir a mejorar la gestión pública desde el punto de vista de su eficiencia, su eficacia y su transparencia;
Prevenir los riesgos y los hechos de corrupción en la gestión pública, en particular los relacionados con el manejo de los recursos públicos;
Fortalecer la participación ciudadana para que esta contribuya a que las autoridades hagan un manejo transparente y eficiente de los asuntos públicos;
Apoyar y complementar la labor de los organismos de control en la realización de sus funciones legales y constitucionales;
Propender por el cumplimiento de los principios constitucionales que rigen la función pública;
Promover el liderazgo y la participación con miras a democratizar la gestión pública;
Poner en evidencia las fallas en la gestión pública por parte de agentes estatales y no estatales, y formular propuestas para mejorarla;
Contribuir a la garantía y al restablecimiento de los derechos sociales, económicos y culturales.