Autorizase al Gobierno para contratar en el Exterior la fabricación de una cantidad suficiente de pabellones y de escudos nacionales, con el fin de dotar las Legaciones y Consulados de la Republica, de modo que el modelo de la bandera y del escudo de la Nación, sea uno mismo.
Autorizase, asimismo, al gobierno para contratar la fabricación del papel que deban usar las Legaciones y Consulados de manera que se emplee uno igual en sus dimensiones y calidad.