Las políticas públicas de infancia, adolescencia y familia como políticas de Estado se regirán como mínimo por los siguientes principios:
El interés superior del niño, niña o adolescente.
La prevalencia de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes.
La protección integral.
La equidad.
La integralidad y articulación de las políticas.
La solidaridad.
La participación social.
La prioridad de las políticas públicas sobre niñez y adolescencia.
La complementariedad.
La prioridad en la inversión social dirigida a la niñez y la adolescencia.
La financiación, gestión y eficiencia del gasto y la inversión pública.
La perspectiva de género.