Las personas de apoyo tienen las siguientes obligaciones:
Guiar sus actuaciones como apoyo conforme a la voluntad y preferencias de la persona titular del acto.
Actuar de manera diligente, honesta y de buena fe conforme a los principios de la presente Ley.
Mantener y conservar una relación de confianza con la persona a quien presta apoyo.
Mantener la confidencialidad de la información personal de la persona a quien presta apoyo.
Las demás que le sean asignadas judicialmente o acordadas entre la persona titular del acto y la persona de apoyo.
Comunicar al juez y al titular del acto jurídico todas aquellas circunstancias que puedan dar lugar a la modificación o terminación del apoyo, o que le impidan cumplir con sus funciones.