La calidad de afiliado se perderá por cualquiera de las siguientes causales:
Solicitud escrita del afiliado.
Por no pagar oportunamente la cuota de afiliación o su renovación.
Por la pérdida de la calidad de comerciante.
Por incumplimiento de cualquiera de los requisitos y deberes establecidos para conservar la calidad de afiliado.
Por encontrarse en proceso de liquidación.
Por cambio de domicilio principal a otra jurisdicción.
Por orden de autoridad competente.
La desafiliación no conlleva la cancelación de la matrícula mercantil ni la devolución de a cuota de afiliación.