Y harán las gestiones que se necesiten para dichos cobros, no sólo en la capital, sino también en cualquier otro lugar del país, obrando, bien personalmente, o bien por medio de comisionados o apoderados especiales; todo por cuenta del mismo grupo de abogados, quienes deberán mantener el personal suficiente para que las gestiones se hagan lo más rápida y activamente posible.
En el contrato que se celebre el Gobierno autorizará a los abogados contratistas para hacer concesiones o rebajas a los deudores del Tesoro, caso en el cual se requerirá la aquiescencia del Ministro respectivo.