Art. único . En el caso previsto en el considerando que antecede, la persona que presente en las oficinas telegráficas, telégramas que no sean dirijidos por ella, suscribirá la partida respectiva que se asiente en el "Diario de despachos enviados," a ruego del remitente; pero si no supiere firmar, se hará constar así por el empleado telegrafista, en dicha partida.
Queda adicionado en estos términos el artículo 7.° del decreto mencionado.