Principios generales de intervención. Toda intervención de un BIC deberá observar los siguientes principios:
Conservar los valores culturales del bien.
La mínima intervención entendida como las acciones estrictamente necesarias para la conservación del bien, con el fin de garantizar su estabilidad y sanearlo de las fuentes de deterioro.
Tomar las medidas necesarias que las técnicas modernas proporcionen para garantizar la conservación y estabilidad del bien.
Permitir la reversibilidad de la intervención si en el futuro se considera necesario.
Respetar la evolución histórica del bien y abstenerse de suprimir agregados sin que medie una valoración crítica de los mismos.
Reemplazar o sustituir solamente los elementos que sean indispensables para la estructura. Los nuevos elementos deberán ser datados y distinguirse de los originales.
Documentar todas las acciones e intervenciones realizadas.
Las nuevas Intervenciones deben ser legibles.
(Decreto 763 de 2009; artículo 40).