Toda entidad bajo la responsabilidad de sus directivos debe por lo menos implementar los siguientes aspectos que deben orientar la aplicación del control interno:
Establecimiento de objetivos y metas tanto generales como específicas, así como la formulación de los planes operativos que sean necesarios;
Definición de políticas como guías de acción y procedimientos para la ejecución de los procesos;
Adopción de un sistema de organización adecuado para ejecutar los planes;
Delimitación precisa de la autoridad y los niveles de responsabilidad;
Adopción de normas para la protección y utilización racional de los recursos;
Dirección y administración del personal conforme a un sistema de méritos y sanciones;
Aplicación de las recomendaciones resultantes de las evaluaciones del control interno;
Establecimiento de mecanismos que faciliten el control ciudadano a la gestión de las entidades;
Establecimiento de sistemas modernos de información que faciliten la gestión y el control;
Organización de métodos confiables para la evaluación de la gestión;
Establecimiento de programas de inducción, capacitación y actualización de directivos y demás personal de la entidad;
Simplificación y actualización de normas y procedimientos.