Cuando el funcionario de Policía que deba ejecutar el desahucio de una habitación que deba ser entregada encontrare en ella alguna persona padeciendo alguna enfermedad grave, cuya vida peligre si fuere sacada de la habitación, recibirá información jurada de dos médicos sobre el hecho; á falta de dos médicos nombrará a dos peritos; y si se comprobara que la vida de la persona enferma pueda comprometerse por hacerla salir, suspenderá la práctica de la diligencia y señalará un término prudencial, de acuerdo con el concepto pericial, siempre que dicha persona haya habitado la finca antes de la notificación del desahucio, dando cuenta con copia de su resolución al Juez competente.
Las pruebas conducentes de la enfermedad deben practicarse dentro de cinco días.