Serán castigados con la pena de cinco a diez años de reclusión militar los militares que cometieren alguno de los siguientes delitos:
Obligar a los prisioneros de guerra a combatir contra sus banderas, maltratarlos de obra, injuriarlos gravemente o privarlos del alimento indispensable o de la asistencia médica;
2° Atacar sin necesidad y maliciosamente hospitales o asilos de beneficencia dados a conocer por los signos establecidos para tales casos, o destruir templos, bibliotecas museos, archivos u obras notables de arte, y
Despojar de sus vestidos u otros efectos a un herido o prisionero de guerra para apropiárselos, o cometer violencias inútiles contra él.