Para garantizar la transparencia de los concursos, los responsables de la aplicación de las pruebas deberán tener en cuenta los siguientes aspectos
Identificación correcta de los concursantes para evitar la suplantación.
Control estricto de las pruebas con el fin de evitar la pérdida y divulgación del material de examen.
Administración correcta de las pruebas, claridad en las instrucciones y control en su ejecución, con el fin de garantizar que cada aspirante las responda individualmente.