El fallo que se dicte puede ser:
Absolución plena y total;
Absolución, previa una amonestación al menor o a sus padres o tutores;
Dejarlo en su hogar bajo la vigilancia del Juzgado;
Separación de sus padres o cuidadores y colocación en una casa de familia, o en un establecimiento industrial o agrícola, que de plenas garantías de buen trato para el menor y de ejemplo de moralidad y de buenas costumbres;
Internarlo a una casa de reforma y corrección por tiempo indeterminado hasta que se obtenga el resultado de mejoramiento o de formación del sentido moral que se persigue.