La presente ley declara actos esencialmente contrarios a la moralidad pública, que escapan como tales a toda protección jurídica:
Hacer, reproducir o poseer escritos, discos de gramófono, películas cinematográficas, fotografías, cuadros, dibujos, pinturas, litografías, carteles, emblemas o figuras de carácter obsceno o ejercer el negocio de darlos en préstamo o alquiler.