Son deberes frente al paciente:
Atender con celo y amabilidad a todo paciente que solicite sus servicios bajo las normas éticas que exige la dignidad de la persona, cualquiera que sea su nacionalidad, raza, posición social e ideas políticas o religiosas;
No realizar exámenes innecesarios a los pacientes con fines netamente comerciales;
No permitir la realización de análisis clínicos por el personal auxiliar que no es profesionalmente
competente;
Velar para que las tarifas de los servicios prestados sean justas y reflejen los costos del rigor científico y de la calidad requerida;
Mantener su laboratorio con el decoro y la responsabilidad que requiere el ejercicio profesional;
No negar los servicios profesionales por temores a contagio o a situaciones desagradables;
Entregar en forma clara, precisa y oportuna los resultados sin causar demora que perjudique a
los pacientes;
Certificar con su firma y número de registro cada uno de los análisis realizados;
Dar al paciente instrucciones claras y precisas sobre las condiciones adecuadas en la toma de muestras, para garantizar la calidad y veracidad de los resultados.
Deberes frente a las instituciones públicas o privadas en las cuales el Bacteriólogo presta sus servicios