El Estado y la Sociedad deben garantizar a la familia el ejercicio pleno de los siguientes derechos:
Derecho a una vida libre de violencia.
Derecho a la participación y representación de sus miembros.
Derecho a un trabajo digno e ingresos justos.
Derecho a la salud plena y a la seguridad social.
Derecho a la educación con igualdad de oportunidades, garantizando los derechos a la asequibilidad, adaptabilidad, accesibilidad y aceptabilidad, en condiciones de universalidad, equidad, calidad y gratuidad.
Derecho a la recreación, cultura y deporte.
Derecho a la honra, dignidad e intimidad.
Derecho de igualdad.
Derecho a la armonía y unidad.
Derecho a recibir protección y asistencia social cuando sus derechos sean vulnerados o amenazados.
Derecho a vivir en entornos seguros y dignos.
Derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos.
Derecho a la orientación y asesoría en el afianzamiento de la relación de pareja.
Respeto y libertad en la formación de los hijos de acuerdo a sus principios y valores.
Derecho al respeto recíproco entre los miembros de la familia.
Derecho a la protección del patrimonio familiar.
Derecho a una alimentación que supla sus necesidades básicas.
Derecho al bienestar físico, mental y emocional.
Derecho a recibir apoyo del Estado y la Sociedad para el cuidado y atención de personas adultas mayores.