A la familia como núcleo fundamental de la sociedad y primer responsable de la educación de los hijos, hasta la mayoría de edad o hasta cuando ocurra cualquier otra clase o forma de emancipación, le corresponde:
Matricular a sus hijos en instituciones educativas que respondan a sus expectativas, para que reciban una educación conforme a los fines y objetivos establecidos en la Constitución, la ley y el proyecto educativo institucional;
Participar en las asociaciones de padres de familia;
Informarse sobre el rendimiento académico y el comportamiento de sus hijos, y sobre la marcha de la institución educativa, y en ambos casos, participar en las acciones de mejoramiento;
Buscar y recibir orientación sobre la educación de los hijos;
Participar en el Consejo Directivo, asociaciones o comités, para velar por la adecuada prestación del servicio educativo;
Contribuir solidariamente con la institución educativa para la formación de sus hijos, y
Educar a sus hijos y proporcionarles en el hogar el ambiente adecuado para su desarrollo integral.