El almacén subastará los bienes y su producto lo aplicará al pago de:
1.
Los gastos de la subasta;
2.
Los créditos fiscales que graven las cosas depositadas;
3.
Los créditos provenientes del contrato de depósito, y
4.
El crédito incorporado al bono de prenda.
El remanente conservará por el almacén a disposición del tenedor del certificado de depósito.