Los contratos serán de tres clases, a saber:
Para construcción, mejoras, adiciones o conservación, por un precio alzado o a precios unitarios;
Para los mismos fines, mediante el sistema de administración delegada;
Para la ejecución de estudios, planos, proyectos, localización de obras, dirección técnica o ejercicio de la interventoría, mediante un honorario fijo o vinculado al costo del estudio o de la obra respectiva.