El comodatario es obligado a restituir la cosa prestada en el tiempo convenido, o a falta de convención, después del uso para que ha sido prestada.
Pero podrá exigirse la restitución aún antes del tiempo estipulado en tres casos:
Si muere el comodatario, a menos que la cosa haya sido prestada para un servicio particular que no pueda diferirse o suspenderse.
Si sobreviene al comodante una necesidad imprevista i urgente de la cosa.
Si ha terminado o no tiene lugar el servicio para el cual se ha prestado la cosa.