Toda sociedad anónima tendrá necesariamente un revisor Fiscal con las siguientes funciones:
Examinar todas las operaciones, inventarios, actas, libros, correspondencia y negocios de la compañía, y comprobantes de as cuentas.
Verificar el arqueo de caja por lo menos una en la semana.
Verificar la comprobación de todos los valores de la compañía y de los que ésta tenga bajo su custodia.
Examinar los balances y demás cuentas de la compañía.
Cerciorarse de que las operaciones que se ejecuten por cuenta de la compañía están conformes con los estatutos y con las disposiciones de la asamblea general y de la Junta directiva.
Dar oportunamente cuenta, por escrito, a la asamblea general de accionistas, a la junta directiva y el gerente, según los casos, de las irregularidades que anote en los actos de la compañía.
Autorizar con su firma los balances mensuales y semestrales; y
Las demás que le imponga la asamblea general de accionistas, compatibles con las señaladas en los apartes anteriores.