El contrato de arrendamiento para vivienda urbana puede ser verbal o escrito. En uno u otro caso, las partes deben ponerse de acuerdo al menos acerca de los siguientes puntos:
Nombre e identificación de los contratantes.
Identificación del inmueble objeto del contrato.
Identificación de la parte del inmueble que se arrienda, cuando sea del caso, así como de las zonas y los servicios compartidos con los demás ocupantes del inmueble.
Precio y forma de pago.
Relación de los servicios, cosas o usos conexos y adicionales.
Término de duración del contrato.
Designación de la parte contratante a cuyo cargo esté el pago de los servicios públicos del inmueble objeto del contrato.