Toda persona víctima de los delitos contra la libertad sexual y la dignidad humana tiene derecho a:
Ser tratada con dignidad, privacidad y respeto durante cualquier entrevista o actuación con fines médicos, legales o de asistencia social.
Ser informada acerca de los procedimientos legales que se derivan del hecho punible.
Ser informada de los servicios disponibles para atender las necesidades que le haya generado el delito.
Tener acceso a un servicio de orientación y consejería gratuito para ella y su familia atendido por personal calificado.
Tener acceso gratuito a los siguientes servicios:
Examen y tratamiento para la prevención de enfermedades venéreas incluido el VIH/SIDA.
Examen y tratamiento para trauma físico y emocional.
Recopilación de evidencia médica legal.
Ser informada sobre la posibilidad de acceder a la indemnización de los perjuicios ocasionados con el delito.