El artículo 24 de la Ley 120 de 1919 quedara así:
En un mismo Departamento, Intendencia o Comisaria, podrá una misma persona natural o jurídica adquirir en arrendamiento por contrato directo hasta quince mil hectáreas de terreno para explotar hidrocarburos, sea en uno o varios lotes, limítrofes o no, pero cada lote será motivo de un contrato especial.
Esto no obsta para que el interesado pueda pedir, por medio de un memorial dirigido al Ministerio de Obras Públicas, la reducción de la superficie de un lote contratado hasta la cantidad que juzgue suficiente para sus trabajos, quedando la porción abandonada a disposición de la Nación.
También podrá el interesado renunciar al contrato por completo, si no encontrare hidrocarburos en cantidad comercial, dentro del término de cinco años, y mediante la prueba de haber verificado las investigaciones precisas para comprobar la existencia o no de hidrocarburos comercialmente explotables.
Es entendido que ninguno de los lotes en que se divida una concesión podrá ser inferior a mil hectáreas.